Invierno - Dra. María Benítez

Invierno

Dra María Pérez Benítez

Hemos llegado a la última estación del año: el invierno. El 21 de diciembre marca el
solsticio de invierno, el día con la noche más larga. Es una estación caracterizada por el frío y la oscuridad, pero también por la introspección y la renovación.

La naturaleza entra en un estado de reposo profundo y silencio, preparándose para la primavera. Nosotros deberíamos hacer lo mismo: más descanso, consumir alimentos nutritivos y buscar momentos de relajación e interiorización. Las largas noches y los días fríos nos invitan a compartir más tiempo en casa, en silencio o rodeados de familia y amigos, creando un ambiente cálido y acogedor.

Según la Medicina Tradicional China, el invierno se corresponde con el elemento AGUA, el agua que fluye representa el origen de la vida, el inicio de todo nuevo ciclo. El agua une, funde y armoniza. Representa la paz, el amor universal, la compasión y las emociones más profundas del ser. El agua nos dará la capacidad de adaptarnos a los ciclos de la naturaleza, a las situaciones de nuestra vida.

En el cuerpo está representado por los riñones y la vejiga, y su energía se agota por el calor del estrés y el exceso de emociones, y la mejor forma de conservar la energía potencial del agua es estar tranquilo, en quietud, como lo está la naturaleza misma.

En el pensamiento taoísta, el agua representa la inteligencia, sabiduría, suavidad y flexibilidad, pero un exceso puede causar una dificultad de elección de una dirección. Tanto el planeta como el cuerpo humano están formados por un 70% de agua. Es el medio esencial donde producir nutrición y excreción.

El invierno nos enseña a conservar la energía, a detenernos y reflexionar.

Durante el invierno, los alimentos nutritivos y cálidos son especialmente beneficiosos para la salud en general y el fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico en particular y los riñones.

Os doy una pequeña guía de los productos que corresponden a esta época:

  • Verduras Redondas: Brécol, brócoli, bróquil, calabaza, col lombarda,
    col verde, col china, col blanca, coles de Bruselas, coliflor, repollo.

  • Verduras de raíz: boniato, cebolla, chirivía, nabo, remolacha,
    zanahoria, salsifí.

  • Verduras de hojas verdes y otras: achicoria, aguacate, alcachofa,
    acelga, apio, berros, canónigos, cardo, champiñones, endivia, escarola,
    espinaca, grelos, hinojo, lechuga, lollo rosso, pepino, puerro, tirabeque.

  • Hierbas silvestres o aromáticas: ajo, anís verde, angélica, albahaca,
    artemisa, bardana, comino, estragón, hinojo, enebro, lavanda,
    mejorana, romero, salvia, cola de caballo, saúco, tilo, tomillo, vainilla,
    verbena, ortiga, jengibre.

  • Cereales integrales: mijo y trigo sarraceno ideales para calentar el cuerpo , también arroz integral de grano medio y corto, avena, quinoa,
    espelta…

  • Proteínas: aumentar el consumo de legumbres como lentejas,
    garbanzos, castañas, judías blancas, judías pintas, azuki.., estofadas a
    fuego lento para darnos calor interno, y mejor dejarlas en reposo en la
    nevera 24 horas y después consumir. Aumentar el pescado rojo y azul,
    así como el marisco, y proteínas vegetales como el tempeh en
    cocciones más largas.

  • Algas: hiziki, espagueti de mar y también kombu, wakame, arame.

  • Aceite: aguacate, almendra, avellana, nuez, cacahuete, anacardo,
    aceitunas.

  • Semillas: de sésamo negro, lino, calabaza, girasol.

  • Frutos secos: nueces y castañas.

  • Fruta: caqui, granada, manzana, mandarina, membrillo, naranja, pera, uva, pero mejor cocidas con especias que calienten, como canela, jengibre y tomarlas en tarta de frutas, mouse, compota…

Es el momento de aumentar las sopas y los caldos. Utilizar un poco
más de aceite al cocinar y un poco más de condimentos salados, como
gomasio, tamari o miso.

Cocciones a fuego lento con llama baja.

Los estilos de cocción que deberían estar presentes en nuestra alimentación son :
estofado largo, presión, horno, salteado largo, hervidos, nishime, kimpira, algún frito ,
tempura y pickles largos.

NISHIME: es un estilo de cocinar las verduras propio de la cocina macrobiótica. Es un plato parecido a lo que serían unas verduras estofadas pero sin aceite y con muy poca agua. En realidad Nishime, que es una palabra de origen japonés, significa cocción sin agua. Otra característica del Nishime es la forma de cortar las verduras, en trozos grandes.

KIMPIRA: La palabra “kimpira” en japonés significa “paz dorada”. KIM significa “oro” y
PIRA significa tranquilo, paz.

La característica especial del corte de las verduras en la kimpira es que es pequeño,
fino para las verduras, a palitos para las raíces, como si tratáramos de sacar punta a un lápiz con un cuchillo. Queda delicioso.

Y utilizaremos para acompañar y complementar estos platos más nutritivos, una cocción corta y ligera como vapor, escaldado, hervido, prensado o salteado corto.

Importante que variéis vuestras recetas, para que vuestro cuerpo “no se aburra”, y sobre todo, haced del cocinar un acto de Amor, hacia vosotros mismos y vuestra familia.

El otoño que hemos dejado atrás ya nos preparaba para esta etapa. La reducción de las horas de luz afecta nuestro estado de ánimo, y en algunos casos, puede desencadenar lo que los especialistas denominan Trastorno Afectivo Estacional (TAE).

Este estado se manifiesta con síntomas como decaimiento, cansancio matutino, somnolencia durante el día, dificultades para conciliar el sueño por la noche y mantenerlo, irritabilidad y una sensación general de vacío. También puede presentarse con dolores de cabeza, musculares, ansiedad, problemas de concentración y decisiones, así como un aumento en el consumo de cafeína, dulces o carbohidratos refinados.

Contrario a la creencia de que este malestar pasará por sí solo, es fundamental tomar medidas para prevenirlo. Una alimentación equilibrada, ejercicio moderado y mantener hábitos saludables pueden ser grandes aliados para traspasar por el invierno con energía y bienestar.

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